martes, 29 de mayo de 2012

brujas y stop motion

Hola!

Durante este último tiempo estuve dedicado, entre otras cosas, a actualizar mi portfolio. Y revisando trabajos pasados, encontré uno bastante peculiar. 
Muchas veces me preguntan si alguna vez hice Stop Motion, o animación con figuras. No directamente, pero en una oportunidad recibí un encargo de unos personajes para un cortometraje.
La historia fue asi:
Hace unos años, me contactaron unas personas de la producción. Estaban buscando hacer algo con animación al "estilo Burton" (sic). Salvando detalles del guión, en concreto necesitaban dos personajes, una bruja y una heroína.
Después de varios presupuestos rechazados (el estilo del amigo Tim está respaldado por unas figuras de caucho siliconado sobre estructuras de acero articuladas con rótulas. Tan caro como suena), llegamos a un acuerdo entre lo que se podía hacer y los recursos disponibles.
Pensé en los muñecos articulados de madera, de los que se usan para dibujo. La escala coincidía con lo que estaban buscando, y como los personajes podían estar bastante vestidos, no hacía falta recurrir al caucho para revestir las articulaciones, el propio vestuario iba a ser más que suficiente.
Una vez aprobados los bocetos de las propuestas, comencé con la bruja:


De acuerdo al storyboard, no tendría movimiento en las piernas así que las reemplacé por unas fijas para evitar movimientos no deseados en el rodaje.


En la foto se pueden ver: mis manos trabajando lo que sería el sombrero de la bruja, las dos caras intercambiables terminadas y listas para pintar y la mugre que había en mi taller en ese entonces.


Para ser expeditivo (el tiempo apremiaba), modelé únicamente las partes que no estarían cubiertas por los vestidos. En la siguiente foto se ve el imán para sostener las caras, y la bruja a medio vestir...


...junto con las caras intercambiables. El sombrero de la bruja quedó fijo a la cabeza, y una capucha muy conveniente ocultaba la union de la máscara.


En el caso de la princesa heroína, la unión de la máscara quedó mimetizada gracias a una vincha. De todas formas, había una escena en donde caía al vacío, y el cabello debía acompañar este movimiento.
Terminamos decidiendo que lo mejor sería hacer unas trenzas con alambres por dentro, que se puedan moldear y a la vez evitar el efecto de "pelo vivo" que ocurre en la animación cuadro por cuadro.


Variedad de rostros intercambiables, con distintos gestos. Cada "máscara" tenía al dorso un imán, que las conectaba y fijaba sobre la cabeza del muñeco articulado.



Nuestra heroína cantando




Aunque mi parte del trabajo quedó hecha, y los productores contentos, nunca tuve más noticias del corto. No sé si se hizo, ni como quedó. me hubiera gustado ver a estos personajes animados, pero supongo que no faltará oportunidad.

Gracias por leer!

viernes, 27 de abril de 2012

Simón Wacho

Cambios. Más cambios.
El año que pasó lo pasé monopolizado por el trabajo en relación de dependencia. Mucho aprendizaje, mucha gente muy talentosa y maravillosa, pero poco tiempo para dedicarle a otras actividades.
Por esta razón, suspendí temporalmente el proyecto del ajedrez, y las actualizaciones del blog.
Hasta que un día, mi amigo El Wacho organizó el "25/25": repartió veinticinco bastidores entre los integrantes del Departamento de Arte de la empresa. Tema libre. A mí me tocó uno, y luego de unas semanas, lo transformé en esto:


Su historia es la siguiente: el tema libre generalmente me desconcierta. Quizás por los años que pasé en la facultad, me siento mas cómodo moviéndome entre consignas, condicionantes y pautas. La punta del ovillo.
Así que, como la obra iba a ser un obsequio para mi amigo, me puse a buscar inspiración entre sus trabajos.
Y encontré uno que me llamó la atención:


Pensé que me gustaría hacer una versión escultórica de este personaje. Para eso, usaría el dorso del bastidor como un escenario. Y para variar manteniendo el lenguaje de retrato clásico, se me ocurrió hacer una versión a caballo.

Con un boceto rápido como para fijar la idea y la escala que iba a tener dentro del marco, comencé con unos esqueletos de alambre, y modelando los volúmenes principales en masilla epoxi.

A cada pieza le agregué mas masilla progresivamente; primero en los volúmenes menores que no se articulan; una vez que seca corrijo la postura doblando por los alambres expuestos (por ejemplo, codos, hombros, las patas del caballo). Cuando llego a la postura definitiva, masillo las articulaciones para fijarlas.

En este caso, preferí dejar separados caballo y jinete para trabajarlos y pintarlos aparte. Cada tanto los presentaba para probar el encastre y la postura juntos.
 Haciendo pruebas, encontré que el sable quedaba mejor en la mano izquierda. Esto formaba en la figura un eje tendiendo a vertical que equilibraba la composición. También decidí modelar la capa y las crines del caballo como si un viento soplara desde atrás.

Una vez modeladas los últimos detalles, separé las piezas para pintarlas. Tenía mis dudas sobre qué iba a pasar con las correas, pero afortunadamente quedaron adheridas a la mano del jinete.
Dejé alambres sobresaliendo de ambas figuras; esto me resulta muy útil para sostenerlas mientras modelo, cuando las tenga que pintar, y para fijar el caballo a la base definitiva.
Ahora inicia la fase de pintura. Rocié todas las piezas con una base blanca mate en aerosol. Uso blanco o negro, dependiendo de cómo sean los colores que use después. Parece mentira, pero una base negra da siempre un tono más sombrío y apagado, y hay algunos colores que no la cubren del todo. Con blanco abajo resaltan los colores vivos y pálidos. Entonces después de varias manos de base y una vez que seca, comienzo a pintar las sombras con un gris medio. Varias capas traslúcidas de pintura acrílica al agua forman un gradiente de tonos. Por ahora, no me preocupo mucho en difuminar los bordes.

Lo mismo para el jinete. Sombras grises a la cabeza, gris claro para fundir los bordes de las sombras con los tonos medios. Sobre esto aplico unas capas de amarillo tostado muy diluido, solamente para darle un tono cálido a las luces. Finalmente refuerzo las sombras más intensas con una mezcla de gris oscuro con marrón. En la foto se ve que con el "color hueso" casi listo, y algo del uniforme avanzado.
Para la ropa sigo el mismo método: un color de tono medio como base sobre el blanco, luego las sombras, y finalmente algunas luces de tonos más claros, en lugares sobresalientes del modelo.
Decido no usar el mismo rojo para separar la capa de la chaqueta; lo mismo con el caballo, elijo un tono de blanco más cálido para la crin y la cola. Me queda ver qué hago con algunos colores circundantes, como la montura y la vaina de la espada.

Para pintar los dorados, uso una convención de pintura clásica, en lugar de pintura metalizada. Se trata de reproducir el brillo a partir de marrones, sepias, sienas y amarillo claro. Lleva un poco de práctica, pero una vez dominada la técnica se logra que la pieza brille tanto como uno quiera, y no dependa de las condiciones en que esté iluminada.

Para la capa, aplico sobre la base roja sombras hechas de una mezcla del mismo rojo con azul noche. El color queda como tornasolado, quedaría sucio si para sombrear usara negro. Cosas que uno aprende por ahí.

Para el fondo, comienzo con base blanca también. Sobre ésta rocío azul noche con aerógrafo, mientras enmascaro con trozos de algodón para conseguir un efecto "nubes". Trato también de hacer un gradiente entre un azul más intenso arriba, y blanco abajo.
Finalmente, paso un amarillo tostado muy suave sobre el blanco para darle un tono de luz cálido.

Con el fondo listo, paso a la construcción de la base. En el boceto lo había dibujado en la cumbre de un peñasco. Pensé en hacer una copia en resina de una piedra real, pero como el bastidor iba a estar colgado de una pared, tenía que pensar en el peso que tendría. Además me mudé y mis materiales quedaron dispersos en varios lugares, opté por tallarlo en telgopor de alta densidad y pintarlo.


Después de tallarlo, lo sellé con cola vinílica, y lo cubrí con piedritas para pecera y arena. Una técnica básica que aplicada con cierto criterio, deja una buena textura como para pintarlo cuando seque y que parezca terreno. El último detalle se lo doy con una ramita de orégano seca y convenientemente pintada.

Ya está casi listo! Sólo queda verificar en qué posición fijar la figura a la base. Siempre que puedo dejo las piezas sin ensamblar hasta el final. A veces me veo tentado de unir partes en la mitad del proceso para reducir un poco la cantidad de porquerías que hay sobre la mesa; para después encontrarme con que necesito despegarlas otra vez. En este caso, por ejemplo, si hubiera pegado los peñascos al fondo, me hubiera costado un poco más de trabajo perforarlos para unir el caballo.

Todo unido, unas horas para que sequen los adhesivos, y ya está! Gracias por leer!

martes, 7 de junio de 2011

...

Hola!

Hoy, otra prueba de estilo hecha en lápiz azul. Sigo definiendo la estética de los personajes nuevos, cada vez mas cerca. De nuevo un spiritas, pero este tiene otras proporciones anatómicas. Posiblemente termine usándolo como torre.

lunes, 23 de mayo de 2011

¡Señales de vida!

Hola,

como se habrán dado cuenta, hace meses que no posteo nada. Los motivos: trabajo nuevo, proyectos nuevos, planes, gente, la vida misma.
Pero hete aquí que pese a todo eso encontré un espacio de tiempo para hacer un dibujito veloz que adjunto a continuación:

















Un spiritas, en este caso. Quise desarrollar indivudualmente un personaje de acuerdo al método de las curvas que expliqué en posts anteriores. En el boceto preliminar se ve más claro:





















No pensé demasiado en el producto final (una pieza material), sino que por ahora me contento con hacer dibujos más bien conceptuales, que me ayuden a definir la línea de la versión nueva.

En fin, eso es todo por hoy.

sábado, 9 de octubre de 2010

De bocetos y Tecnócratas - bis

Ahora bien, me quedé pensando…

Plantear la vista en macro de la línea de peones tecnócrata usando la misma “fórmula” que use para los spiritas me dejó bastante disconforme.
Quizás sea solamente una cuestión de la técnica de representación, del dibujo. Pero tengo la sensación de que son siluetas distintas y nada más. No comunica con la misma fuerza que el boceto de las líneas azules (en esto hay mucho de intuición, claro está).
Quizás tenga que ver con que los uniformes spiritas de textiles holgados son sencillos de representar con lápices de colores. Un par de líneas y ya se dejan entrever direccionalidad, dinamismo, tensión, etc.
Los tecnócratas se guían por otras reglas estéticas, así que creo que llegó la hora de bucear más profundo, y valerme de un nivel de detalle mas fino para los naranjas ( y así reforzar la idea de cargado / despojado, simple / barroco, sin perder el foco en la síntesis del conjunto).

Esta inquietud me tuvo pensando y dibujando buena parte de la tarde de hoy.

Tenía dos caminos: O definir patrones teóricos de estilo que actúen como condicionantes a la hora de dibujar, o dibujar directamente muchas alternativas y seleccionar después. No son caminos opuestos, sino que se entrelazan y se cruzan varias veces. Una alternativa intuitiva (un dibujo) puede elevarse al rango de referente para generar más variantes a partir de algún rasgo que me haya resultado interesante.

La labor intelectual de definir canones ya la hice a grandes rasgos para la primera versión, se supone que lo tengo claro. Estando ya en esa sintonía, prefiero sentarme a dibujar y ver que va saliendo.

Así que, basta de cháchara, algunas pruebas del lenguaje formal de las armaduras:





jueves, 7 de octubre de 2010

De bocetos y Tecnócratas

Respondiendo a preguntas sobre el post anterior: esos dibujos vienen a ser la primera aproximación a la imagen del ajedrez venidero. Paciencia, es la primera bajada que hago.
Generalmente trabajo asi, valiendome de unos cuantos bocetos previos que voy depurando (a veces con más bocetos, y otras directamente sobre la escultura). Casi siempre los primeros son unas líneas garabateadas. Aquí, por poner un ejemplo, están tres estadíos significativos de los reyes anteriores:





Esto es el proceso de esas piezas en el primer ajedrez Cyberpunk.
Viendolos asi juntos, me doy cuenta como el rey tecnócrata fue estilizando su silueta, y como el casco fue cambiando de posiciones. Otras veces el avance consiste en ir agregando detalle. Otras veces los bocetos sirven para generar propuestas sustancialmente distintas, y decidirse por una.

Por ejemplo, para otro ajedrez que tengo hecho, de circo y mimos, tenia todas estas propuestas para un peón, el mago:



La de las palomas me interesaba, y las demás las fui descartando en función del conjunto (por ejemplo, el turbante no prosperó porque ya había un fakir que llevaba turbante)
De hecho, el mago es una de las bajas de la última exposición. Estoy evaluando si hacerlo con el serrucho de nuevo, o probar con la otra propuesta.

Pero volviendo al tema importante, el Cyberpunk 2.0; anteriormente definí a grandes rasgos como se vería en macro, el conjunto de la línea de peones de los Spiritas. Un cambio que pienso instrumentar en esta reversión es munir a este bando únicamente de armas blancas o cuerpo a cuerpo. Primero porque son ciegos (tienen algo de extrasensorial, pero ¿como hacían para apuntar?), y segundo porque las líneas que dan forma a cuchillos y dagas son más coherentes con la estética Spirita. Sigilosos, silenciosos, fantasmagóricos. Esto se trata de encontrar el equilibrio entre opuestos enfrentados, pero sin perder de vista la armonía del conjunto entero como obra.

Ahora es el turno de los Tecnócratas. Estamos con lo heterogeneo, individualista, material, denso, líneas duras, aristas rectas. Así se veían en la primera versión



Para la nueva línea de peones pensé resaltar todo esto en la fisonomía de los personajes, exagerar un poco más las diferencias, y en la variedad de las armaduras. Que aunque mantengan un estilo similar, no haya ninguna igual a la otra.



Y retomando la cuestión armamentística, a todo lo dicho anteriormente sobre materialidad y líneas, ruido y silencio, la veneración de este bando por la vista y la tecnología termina de sustentar la elección de armas de fuego para la pandilla naranja.

jueves, 30 de septiembre de 2010

De vuelta al taller

Terminó la muestra...
La inauguración estuvo muy linda, y por lo que me contaron el resto de los días posteriores también. En principio iba a ser solamente un día, el sábado, pero los dueños del lugar quedaron contentos y me ofrecieron seguir una semana mas. Muchas gracias a todos los que fueron, menos al amigo de lo ajeno que se birló 20 piezas.
Me enoja que pase esto, pero me encuentra en un momento mas bien desapegado, asi que será la excusa para que en los posts subsiguientes al Cyberpunk 2.0 se sume la restauración del 1.0 y del Circo vs. Mimos. No viene mal, así empiezo a intercalar algo de técnica material y trabajo a mano entre esta etapa de proyección de ideas que corresponde al segundo.